sábado, 7 de junio de 2014

Soy hincha de Colombia

Soy hincha de Colombia.
Soy hincha de sus paisajes, sus playas y paramos
Soy hincha de su música
Soy hincha de su literatura, de sus leyendas y mitos
Soy hincha de sus campesinos, pescadores y mineros
Soy hincha de sus indígenas
Soy hincha de su gente, echaa' pa' 'lante
Soy hincha de sus festivales
Soy hincha de sus olvidados; Chocó, Arauca, Caquetá y Vaupés
Soy hincha de su ruana y su sombrero vueltiao'
Soy hincha de sus bolsos wayuu y de sus artesanías raquireñas
Soy hincha de sus esmeraldas
Soy hincha de su arte
Soy hincha de sus orquídeas
Soy hincha de sus islas
Soy hincha de sus danzas
Soy hincha de una Colombia pacífica
Soy hincha de una Colombia justa
Soy hincha de una Colombia con nuevo gobierno
Soy hincha de una Colombia real, no de una selección Colombia, porque todos hacemos parte de la selección de nuestro país. El hincha de Colombia, verdadero, es aquel que se enorgullece de su país, que lo apoya y lo ama en todo momento, que tiene sentido de pertenencia todo el tiempo y no solo cuando el equipo mete gol. Apoyo a mi Colombia, a la verdadera. Mi Colombia es todo eso y mas...no es un equipo.

#BrasilNoQuiereMundial
#ColombiaEsPasión

Marcela.




miércoles, 28 de mayo de 2014

Guayabo Electoral


Y el domingo pasado, confirmé que sencillamente este es un país ignorante. Que le falta leer, informarse y averiguar bien. Que-y lo repetiré siempre- los medios de comunicación no han hecho nada para favorecer a los Colombianos y solo nos han mentido mentiras y basura en la cabeza. Que a sus habitantes les gusta las peleas sucias, los escándalos y el chisme, ademas de que se convencen y se conforman fácilmente. Que no sabe que le conviene si quiera. Que NO TIENE MEMORIA y no recuerda las convivir de Uribe, AIS, los falsos positivos o por lo menos acontecimientos recientes como el hacker y Zuluaga, o los 12 millones de dólares que Santos, J.J Rendon y Germán Chica tienen desaparecidos. Que no le importa los problemas ambientales...Mucho mas.

Por eso, le deseo suerte a los sufragantes del próximo 15 de junio. Que elijan entre el sida o el cancer, como dijo Vargas Llosa. Lamentable que se tenga que decidir entre lo menos peor (Por ende Juan Manuelito) y no podamos escoger lo mejor, una Colombia mejor.

Marcela.

viernes, 9 de mayo de 2014

Uno engañado vive feliz

El miércoles de esta semana, fui a almorzar después del colegio. Camino al kokoriko del Parkway, sentí picazon en mi garganta y fastidio en la nariz, ademas de ardor en los ojos. Si mis compañeras no me dicen, yo no me entero que eran los gases pimienta que estaban arrojando los de la Nacional, sí, se sentían hasta ahí. Bueno, ese no es el problema, si quiera es importante, el inconveniente aquí viene en ¿por qué protestaban? Supuse que era el paro agrario que ha resurgido por estos días y así se quedó, pero luego me enteré que era por el cierre de algunas facultades. Bueno, hasta ahí concluyente pero, ¿Qué tiene de especial este relato si injusticias como esta son comunes en este país? Lo especial, no raro porque siempre ha pasado y pasará, es que los medios no contaron nada. Desafortunadamente, tacharon la fuerza estudiantil como revoltosa y conflictiva, ademas de sin motivo aparente. La pregunta obvia es, ¿Cuánta gente sabe la verdad? Vemos a nuestros estudiantes, es decir, nos ven como ignorantes, como incapaces de comprender situaciones que no afectan a uno, sino a todos, desorientados y desubicados. No voy a negar que hay estudiantes así, valga la redundancia, pero la situación del país es visible para todos.

Uno engañado vive feliz, dice el dicho popular,  y así están viviendo muchos de los Colombianos, engañados por lo que debería ser la voz del pueblo, los medios. Es triste ver como estos, desperdician el espacio y el reconocimiento que tienen en noticias amarillistas y poco éticas, nos meten los dedos a la boca, literalmente. Pero, ¿qué hacer? Leamos periódicos alternativos, y aunque suene raro, sígamos páginas en facebook y twitter realistas, de noticias hechas por gente comun para gente comun. No comamos cuento, no hagamos caso a todo. Tengamos criterio.

Marcela.